Bueeeeeno, el carpaccio, lo que se dice carpaccio, suele ser un plato con finas láminas de carne cruda (ternera, res, pescado, etc) aliñadas con aceite de oliva y condimentos varios. Pero siendo generosos, el término aplica a cualquier vianda presentada en rebanadas delgadas. Luego entonces, le llamo así a esta versión fancy de mi tradicional ensalada de pepino, jícama y tocino.

Tras venturoso día de bonita lluvia, bonitos quesos y bonito vino chafa, un bonito ánimo salsero tomó por asalto esta bonita cocina. Tres salsas tres para el atracón de la Marquesa, preparadas con la Orquesta Guayacán de fondo musical.
La de cacahuate
Media taza de cacahuates salados
Un cuarto de taza de aceite de oliva
Un guajillo seco, cortado en trocitos
Tres dientes de ajo picados
Un jitomate
Sal
Dorar los cacahuates en el aceite; crujen, espuman, se tuestan. Escurrirlos. En el mismo aceite, dorar el guajillo y el ajo; burbujean. Escurrirlos: conservar el aceite en el sartén. Licuar los cacahuates, el ajo y el jitomate. Devolver la mezcla al sartén con aceite caliente, a estas alturas saladísimo , enchiladísimo y espesísimo. Cocinar cinco minutos, salar más si es necesario, verter sobre taco.
La de yogurt picosita
Una taza de yogurt
Medio pepino pelado, sin semillas
Dos dientes de ajo
Una cucharadita de tabasco
Sal
Pimienta
Todo a la licuadora; sopear o verter sobre taco muy carnoso.
La guacamolí
Un aguacate maduro
Un trozo de cebolla
Un jitomate guajillo
Un chilito verde
Ajonjolí tostado
Aceite de maíz
Agua
Sal y pimienta
Licúense el aguacate, la cebolla, el jitomate y el chilito (desvenado y sin semillas para menos picor, enterito para valientes y machines). Añádase aceite y agua a partes iguales hasta alcanzar consistencia salsera. Incorpórese el ajonjolí. Salpiméntese. Entáquese.