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Carpaccio de pepino, jícama, naranja y tocino

Bueeeeeno, el carpaccio, lo que se dice carpaccio, suele ser un plato con finas láminas de carne cruda (ternera, res, pescado, etc) aliñadas con aceite de oliva y condimentos varios. Pero siendo generosos, el término aplica a cualquier vianda presentada en rebanadas delgadas. Luego entonces, le llamo así a esta versión fancy de mi tradicional ensalada de pepino, jícama y tocino.


UNO
Ponga ud a cocinar dos rebanadas de tocino en un sartén a fuego bajo por 8 min.

DOS
Tómese un trozo de pepino bien lavado (aprox 15 cm), y córtese muy finito. Hágase lo mismo con la cuarta parte de una jícama mediana.

TRES
En un plato hondo, mézclense las anteriores rebanadas con una cucharada de aceite de oliva y un chorrito de vinagre de arroz.

CUATRO
Pélese una naranja y córtese en rebanadas

CINCO
Sáquese el tocino del sartén, séquese con una toalla de papel, córtese en tiras finas.

SEIS 
Dispónganse todos los ingredientes anteriores en un plato. 

SIETE
Cómase.


SupremeSalad

Ya no más lechuga, por favor. Mejor pásenme dos naranjas y una toronja cortadas en supremas*; dos tiras de apio en rodajas, y una vinagreta con aceite de oliva, vinagre de arroz, azúcar mascabado y canela en polvo.

*Supremas: dícese de los gajos de un cítrico, sin piel; los saquitos que contienen el jugo quedan al descubierto, con una textura comparable a la de unos labios en posición de beso.
El comensal puede evocar la ensalada de supremas mientras besa, o evocar el beso mientras degusta la ensalada.

Algunas cebollas moradas casan fuera de su grupo social, seducidas por los encantos de galantes ajos. Los hijos nacidos de tales uniones salen al mundo con el color de sus madres, el tamaño de sus padres y el sabor combinado de ambos.

El producto de este matrimonio interracial es conocido como chalote o echalote, según el humor del rotulador (1) . Los aficionados a la trivia notarán que, a finales del siglo pasado, los franceses zanjaron la histórica guerra de los echalotes con un decreto ministerial (2).

Los echalotes tienen amplias oportunidades laborales en el medio gastronómico; sus habilidades son apreciadas en los campos de ensaladería, vinagretería y viandería. Otrora restringidos al Viejo Continente y a su natal Asia, hoy en día ofrecen sus servicios en los supermercados mexicanos de pelo y medio pelo.

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¿Que el queso panela light es desabrido? ¿Que no sirve más que para las dietas? ¿Qué decís, bellaco ignorante? ¡No hay ingrediente inútil, vive Dios, sino cocinero palurdo!


En un recipiente amplio, combinar una generosa cantidad de aceite de oliva, vinagre de manzana y jugo de limón. Agregar una no menos generosa cantidad de echalotes, sal marina y queso panela cortado en cubitos. Mezclar y dejar marinar un par de horas -o mejor aún, toda la noche- en el refrigerador.


Preparar una selección selecta de lechugas y verduras varias. Pasar la mezcla marinada por un colador; agregar los echalotes y el queso a la ensalada, y aderezar al gusto con la vinagreta resultante.



Para los que reniegan del queso de dieta, para los que quieren algo salado, para los que quieren algo fresco; pa'todos hay. Y si de plano no hay ánimo de ensalada, se puede comer el queso marinado así solito, recién salido del aceite.



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(1) Fantasía laboral: ser rotuladora de supermercado, en la sección de perecederos. Todo el día escribiendo ofertas de comida.


(2) La guerre de l'échalotte.

Los domingos son el día oficial de la leguminosa. Tras un remojo nocturno, sendas tazas de cuatro semillas distintas van a dar a sus cuatro respectivas ollas.

Las lentejas, con jengibre y espinacas.
Los frijoles, con cebolla, ajo y tomillo.
Las alubias, con cebolla picada, ajo picado y albahaca.
Los garbanzos, así nomás, que solitos se defienden.

La sal, poca, hasta el final de la cocción para que no endurezca las pieles.

Ya cocidas y entibiadas, se toma media taza de cada una (sin caldo) y se combinan en cazo, cuenco o ensaladera; se aliñan con vinagreta de oliva, miel, vinagre/limón, pimienta y hierbas finas, y se comen alegremente con sémola, pan o tortilla para formar saludable proteína vegetal.


El resto de las semillas se guarda en prácticos botecitos de media taza y va derechito al congelador, donde puede dormir el sueño de los justos un par de meses e irse descongelando por porciones diarias. (Benditos microondas).


 

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