Por fin aparece la orquesta. Aquí la señito, que a estas alturas ya recuperó la compostura y es más bien una damita enfundada en faldanegrayblusaescotada dispuesta a bailonguear, se entera de que allá en esas tierras la "c" se pronuncia distinto: ¡Kusturitzaaaaaaa!
Que comience la fiesta.
Nada hermana a los hombres como chupar juntos, dicen. Nada hermana a los hombres como entrarle juntos a los trancazos, digo yo. O de perdida al slam light, hay que guardar un poco las apariencias en este lugar público. Pero sucede que es inevitable descubrir la vena de violencia fraternal cuando empiezan a sonar las notas de aquella pieza de Underground, la que acompaña alegremente a la madriza que se ponen Marko y Blacky en el bar. Aquí la damita brincotea desde su orilla.
¿Y quién de todos es el famosísimo director? Conforme avanza la noche, deja de ser relevante. No Smoking Orchestra, más que "la banda de Kusturica" es la banda donde toca Kusturica. Y más que eso, es un montón de músicos jariosos divirtiéndose horrores sobre el escenario.
Emir recupera su dosis de protagonismo, sin embargo, encarnando al mismísimo mal-guitarra y retando al bien-violín-juez bajo un arco gigantesco. Actos de magia y de virtuosismo. Piezas que pueden durar días y noches enteras, dice el cantante, quien intenta convencer a unas chicas para que se quiten la ropa, aunque no le hagan caso. Por lo menos en escena. Y aquí la damita sigue brincoteando y bailongueando. Coreando, cuando corresponde: "life is a miracle". Presenciar a un grupo que festeja la vida haciendo música que mueve -caderas y emociones- completa el encanto para esa noche.
La vida, en efecto, es un milagro.
Desde esta tribuna valiente y veraz hago un llamado a los fans del queso para congregarse en el Mercado de San Juan el próximo sábado 4 de abril a mediodía.
Es un licor 100% de hierbas, elaborado con ingredientes naturales, sin adición de colorantes, por Monjes Cartujos. INGREDIENTES: Alcohol, azúcar y substancias vegetales.
Dice su sitio oficialísimo:
El Chartreuse Verde (Chartreuse Verte) 55° es el único licor verde del mundo, natural incluso en su color. Es potente y diferente.Seguramente los dos hermanos cartujos tienen muy prohibido viajar en el mismo avión. O en el mismo TGV.
Sólo dos Hermanos Cartujos conocen cuáles son las 130 plantas y saben cómo mezclarlas y destilarlas. También son los únicos que saben qué plantas utilizar para dar este color natural verde y amarillo. Controlan el lento envejecimiento del licor y deciden cuándo se pueden embotellar.
También es un lindo color web (#7FFF00).
> Le contiene, comprobado: /bebida, chartreuse, chocolate
Bueeeeeno, el carpaccio, lo que se dice carpaccio, suele ser un plato con finas láminas de carne cruda (ternera, res, pescado, etc) aliñadas con aceite de oliva y condimentos varios. Pero siendo generosos, el término aplica a cualquier vianda presentada en rebanadas delgadas. Luego entonces, le llamo así a esta versión fancy de mi tradicional ensalada de pepino, jícama y tocino.
Y lo quiero ahora: una baguette recién horneada con mantequilla Lamotte.
> Le contiene, comprobado: mantequilla, pan
Por una de esas felices coincidencias del interné(t), el chancho en amapola se fue de viaje. He aquí el relato, en palabras de su amable anfitrión , @ChazFrench, del otro lado de la frontera:
Ahora bien, como todos sabemos, la mejor manera de cruzar la frontera es contratar los servicios de un pollero. Yo creo que hubo un intercambio de personalidades ahí, porque el chancho en amapola terminó convirtiéndose en pollo. Clic aquí para ver el post completo, que contiene una sopa de verduras im-pre-sio-nan-te, y clic acá para ver las fotos correspondientes.Later in the morning I was tweeting over at twitter.com and saw the obnoxious but funny bot script @Br3ndaBot insulting someone I hadn’t seen before so I checked out @teobromina and came across her blog where she had posted Chancho en amapola I don’t read Spanish but the awesome @LyleDAL thought to run it through Google’s translator and it turned out to be sausage wrapped in puff pastry and coated with poppy seeds, and now I had the perfect accompaniment for my soup. I ended up using chicken sausage for mine and it was amazing.
And there you have how Web 2.0 and social media created a delicious and healthy meal that is still lingering on my palette hours later.
Mañana, jueves 13, llevaré a mis colegas oficinescos a comer tapas, beber vino barato y degustar quesos en La Jersey, dentro del mercado de San Juan. Estaremos ahí mero entre las 2 y las 4 pm, cada quien armado con 100 varitos para la experiencia. Quien ande por esos rumbos para comer, bienvenido!
La Jersey
Mercado de San Juan
Ernesto Pugibet, entre José María Marroquí y Luis Moya
> Le contiene, comprobado: queso
> Le contiene, comprobado: amapola, salchichas
Ya no más lechuga, por favor. Mejor pásenme dos naranjas y una toronja cortadas en supremas*; dos tiras de apio en rodajas, y una vinagreta con aceite de oliva, vinagre de arroz, azúcar mascabado y canela en polvo.
*Supremas: dícese de los gajos de un cítrico, sin piel; los saquitos que contienen el jugo quedan al descubierto, con una textura comparable a la de unos labios en posición de beso.
El comensal puede evocar la ensalada de supremas mientras besa, o evocar el beso mientras degusta la ensalada.
Ya la ve usted venir. La enfermedad otorrinolaringológica se cierne sobre su persona. Pero usted, como Persona de Acción®, toma cartas en el asunto recién en llegandito a su hogar:
1. Corta una cebolla morada en rebanadas delgaditas
2. Dispone las rebanadas en un plato hondo
3. Agrega el jugo de siete limones
4. Añade dos cucharadas de miel
5. Revuelve vigorosamente la mixtura
6. Cubre el plato con plástico, o con otro plato
7. Deja reposar las cebollas toda la noche, en el refrigerador
Al día siguiente, usted cuela la mezcla de cebollaslimónmiel; acto seguido, va consumiendo el jugo correspondiente a lo largo de su jornada, sorbito a sorbito.
- ¿Y qué hacemos con todo este hinojo?
- Mmm... ¡Hamburguesas! Picamos cebolla y ajo, los salteamos, añadimos la mezcla a medio kilo de carne molida y lo manoseamos muy bien. Luego le vaciamos encima toda la yerbita del hinojo, sal, pimienta, semilla de hinojo molida y manoseamos un poco más. Hacemos bolitas, las aplanamos, las cocinamos en el sartén con una mezcla de oliva y mantequilla.
-Uy, y mientras tanto, en el otro sartén, ponemos cebolla picada y ajo para acitronar; luego unos cubitos de jitomate, nomás a que se calienten un poquitín.
-Ajá, también hay que tostar rebanadas de pan, frotarlas con más ajo, y luego ponerles encima la mezcla jitomatosa. Ah, hay que espolvorearles albahaca, de preferencia fresca, pero también sirve seca. Crostini, le dicen.
-Tons, ya que está todo listo, ponemos germen de alfalfa en un plato, encima las hamburguesas, y alrededor los crostinis.
-Hamburguesa Hinojosa Habemus.
> Le contiene, comprobado: hamburguesa, hinojo, jitomate

Costillas con alubias, chicharrones en taco aguacatoso, tostadas de pata, carnitas de cantina, tocino en el desayuno, tocino en el quiche, tocino en la ensalada. Se acaba el año del cerdo (del jabalí, para los puristas) que, si bien fue celebrado con alegres consumos porcinos, fue también el año de no postear por acá. Pero los relatos candentes de manjares salivables regresan al aire desde ya. Fotos varias serán rescatadas del archivo; recetas propias y ajenas serán documentadas cual solía ser la tradición.
Teobromina is back.
> Le contiene, comprobado: cerdo, teobromina
La carne es fácil...
(y piedra el que no sea culpable)
Sálense y pimiéntense sus piezas de pollo favoritas, con todo y piel.
Colóquense en sartén a medio fuego durante una buena docena de minutos por cada lado, o hasta que la piel esté a dos segundos de convertirse en chicharrón.
Retírense del fuego.
Emplátense, vístanse de púrpura, gócense.
... vestirla de cardenal, también
Comiéncese la confección del traje cardenalicio dos días antes del banquete.
Rállense dos zanahorias y dos tallos de apio.
Juliánese media col morada.
Lávese y séquese un frasco de vidrio.
Colóquese el apio en el frasco; rocíesele sal marina y vinagre blanco.
Colóquese la zanahoria y rocíesele lo mismo.
Colóquese la col, rocíesele lo mismo más el jugo de un limón.
Termínese de llenar el frasco con agua.
Ciérrese y olvídese en el refrigerador por 48 horas.
Úsese para vestir las carnes fáciles.
> Le contiene, comprobado: /platofuerte, col morada, pollo
I’m one of those girls who didn’t start appreciating the delicacies of wine and spirits until my late twenties. Was it lack of curiosity, not finding interesting at all the “we’re teenagers, let’s get plastered for the sake of it” hype, the tiniest bit of prudery –or prudence–, all of the above? No idea. I guess I just was fulfilling my spirit’s monthly quota with something other than cheap party beer: I always liked all kinds of alcohols in my food, ever since I was a little child. Christmas fruit cake, beef stew with wine, pork marinated in beer, borrachitos poblanos, coq-au-vin, onion soup, hot chocolate with a dash of mint liquor, even those tasty sugar pills infused with alcohol and mysterious medicinal extracts that came with my family’s homeopathic doctor prescriptions, you name it.
As soon I was old enough to safely handle fire, pans and knives by myself, I started asking my mother for bottles of cheap wine to start experimenting with what I’d already classified as cocina ebria, “drunk food”. And so were born the “drunk cow” (my take on the boeuf bourgignon) and “drunk chicken” (coq-au-vin with apples and mushrooms). More on those two on my next posts.
Today’s drunk food, the first on a hopefully long series, will be one of the sweet and chocolate-y all-time classics of my kitchen: I’m writing this post to join a Sugar High Friday hosted by David Lebovitz, a Paris-based chocolate lover and blogger. Go take a look at his entries, you’ll surely have fun.
And, without further ado, let me introduce you to the sickeningly easy and sweet world of the Chocolate & Rompope Drunk Cake. It has been praised in this blog before (here and here, in Spanish), but its recipe has been kept secret. Until now.
The Chocolate + Rompope drunk cake combines the very alcoholic sweetness of rompope (an eggnog-like Mexican drink) with the bitterness of cocoa. And LOTS of eggs.
This recipe has a rather forgiving personality (as some drunks do); you can tweak the quantities, substitute the ingredients or change the baking time, and you’ll still end up with a tasty cake. There’s one particular ingredient, however, that cannot be changed without significantly altering the balance of flavors: you must use unsweetened cocoa. Mine has always been Hershey’s cocoa: there was an old can lying around in my mother’s pantry fifteen years ago, when I started to bake this particular cake, and I’ve been using this brand since. It’s widely available in Mexican supermarkets –which is very convenient– and I just can’t find any other cocoa that’ll work with this recipe, even if I’m not a fan of Hershey’s chocolate bars; I strongly dislike their artificial vanilla flavoring. Go figure.
You start by preheating your oven to 180 degrees Celsius.
Then you go gather the ingredients:
1 1/2 cup all-purpose flour 1 cup sugar 3 tsp baking powder 3 tbsp Hershey’s unsweetened cocoa 4 eggs 1/2 cup rompope 1/2 cup milk 1 cup unsalted butter, melted –bless the microwave
Throw them all in your mixer, blender, Kenmore-thingy, or whatever machine you have available. Sift the dry ingredients first, if you feel like it. Or not. It really doesn’t make that much of a difference. (See? A forgiving drunk!)
Of course, if you’d rather enjoy some elbow-grease fun –as I usually do– you can grab your bowl and mix your batter with a large fork or spatula, adding the ingredients in the same order they’re listed here.
One way or another you’ll end up with a nice and shiny batter (and believe me, with all that butter, it does shine). Pour it in a square pan (about 25x25 cm), or a couple of loaf pans properly greased and dusted. Bake it (or them) for about 30-40 minutes; use the the dry-toothpick method to tell you when they’re done.
Take the pan out of the oven, let it cool for 15 minutes before your impatience gets the best of you and makes you cut a slice and start eating it; then make a solemn vow to yourself and repeat several times “I shall not eat any more slices today”. Remember that, like all drunk foods, this cake tastes a lot better if you do let it rest for an entire day; all the rompope’s alcohol will soak in properly. Then eat some more slices with cold milk. Re-vow. Eat some more. At some point, you’ll go to sleep and the cake (or at least, a few slices) will be there next morning, ready to be enjoyed in all their alcoholic greatness.
Oh, and if you substitute the rompope and use eggnog, please let me know how it comes out.
> Le contiene, comprobado: /postre, chocolate, rompope, teobromina
Ustedes disculparán, pero he estado resolviendo unos asuntos freudianos con uno de mis obsequios decembrinos.
Veuillez m'excuser, mais j'ai passé mon temps à resoudre des affaires genre Freud à l'aide de l'un des cadeaux de cette saison.
Do excuse my recent absence: I've been solving a few Freudian issues by manouvering my most favorite present.
El tamaño sí importa. El mío es de doce pulgadotas. ¿Y el tuyo?
La taille est importante, bien sûr. J'en ai un à 12 pouces. Le tien, c'est comment ?
Size does matter, my friend. Mine is 12 inches long. How about yours?
Con tamaño cuchillote, cualquier envidia freudiana ha sido debidamente transferida al acero.
Vu la taille de la lame, finie la convoitise freudienne dans ma psyche.
No more Freudian envy issues for me.
> Le contiene, comprobado: //equipo
El panqué de rompope y chocolate, clásico de clásicos, es bello por adaptable. A veces no hay rompope, y se sostiene con licor de café. Otras no hay cocoa en polvo más que la de un sobre de ChocoLeche (ugh), pero hay, sí señor, tabletas de Ibarra, listas para fundirse junto con las dos barritas de mantequilla en chocolatoso jarabe.
La generosa ración de manteca destas tabletas hace de esta mezcla un pan escandalosamente húmedo, al borde del budín. Recién salido del horno resulta un tanto pastoso; cocineros menos pacientes se verían tentados a descartar la receta.
No obstante, es don del teobrominómano la paciencia para el postre, sobre todo cuando hay alcohol de por medio. Hay que dejarlo enfriar en el molde, ya cortado en rebanadas picoteables, para mejor circulación del aire.
Como todo envinado y enlicorado, este panqué no alcanza su cúspide sino hasta el día siguiente. Las rebanadas habrán encogido ya un poco, así que será fácil desmoldarlas y repartirlas en sendos platos para postrear con los dedos (¿Tenedor? ¿Para qué?). Café o leche necesarios, de tan dulce que resulta.

En el principio fue la cebolla sobre el sartén caliente. Y vio Vida que aromaba, y dijo "es bueno", mas echaba en falta compañero. "Hágase el ajo", y el ajo se hizo.
En el enmedio fue el refri, y sus entrañas guardaban innumerables tesoros: el pimiento verde, los honguitos, el queso panela. Panela, sí, que no hay ingrediente insípido, mas cocinero palurdo. Uniéronse sus carnes con la cebolla y el ajo, en un salteado ígneo que aplacaríase con leche y caldo de pollo casero, ebulliendo hasta consumir todos sus jugos.
En el final vio Vida la mezcla, y dijo "hágase el color". Y vino el jitomate picado a llenar de carmesí el platillo, maná del cielo sobre maná de panadería. 
> Le contiene, comprobado: /platofuerte, champiñones, panela, pimiento
¿Vodka en caballitos de hielo? No, m'hijo, eso ya no es lo de hoy. Aquí va lo último en continentes etílicos.
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Adquiéranse, enjuáguense, desinféctense unas cuantas fresas de buen tamaño.
Retírenseles las hojitas. Excávense ligeramente para formar una cavidad parecida a la de un caballito.
Hágase un corte en el extremo opuesto, para que la fresa pueda sostenerse sobre un plato.
Llénense las cavidades con su licor preferido. Bébase e ingiérase.
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Licor de coco, en esta ocasión. Combinación ganadora.
Una olla y un sartén
Se ponen a calentar.
Seis piezas de pollo
Se salpimentan y sellan en el sartén caliente, empezando por la piel pa'que suelte ricura.
Un suspirito de aceite
Se vierte en la olla.
Una cebolla
Se acuchilla en juliana y se vierte sobre el aceite caliente para que acitrone.
Dos ajos
Se pican y se arrejuntan con la cebolla.
El pollo sellado
Se añade a la olla-cebolla.
Tres tazas de agua
Se dejan caer sobre el pollo-olla-cebolla.
Dos ramitas de apio
Acompañan al pollo-olla-cebolla mientras se termina de cocinar a fuego muy, muy lento.
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Sírvase con honguitos y vino.
> Le contiene, comprobado: /platofuerte, apio, cebolla, pollo